El sábado al final vimos “Jackie Brown” y después como estábamos cansados nos quedamos en casa. El domingo a la mañana nevando otra vez salimos a la estación de tren a mirar que trenes podíamos coger. Todos salían demasiado tarde así que fuimos a la estación de autobuses a mirar que podíamos coger. Miramos un poco el mapa de Serbia y decidimos ir a un pueblo pequeño llamado Zajecar. Así que cogimos el autobús y con mucha nieve pero al final llegamos a este pueblo. Tardamos un poco más porque la carretera estaba blanca, blanca. Al llegar a Zajecar nevaba mucho así que decidimos visitar un poco el pueblo a la vez que buscábamos un hostal para dormir esa noche. El pueblo no tenia nada de especial, pero fue bonito ver un típico pueblo serbio cubierto por la nieve y en silencio. Finalmente encontramos un hostal, y a la noche no salimos porque decidimos que el lunes íbamos a salir muy pronto así que nos fuimos a dormir pronto mientras en la tele veíamos los Baftas.
El lunes a la mañana cogimos un autobús a las 07:25 para ir a Nis. Seguía nevando pero el autobús hizo todo su camino, hasta por las montañas. Fue bonito ver todo nevado desde la ventana, el único color que se podía ver era el blanco y algo de marrón de los arboles. Tras unas horas llegamos a Nis y ahí también seguía nevando. Empezamos a andar para visitar la ciudad que para mi sorpresa es casi tan grande como Bilbo. Con las mochilas en la espalda fuimos a visitar el fuerte. Después cruzamos el rio y visitamos el centro de la ciudad, anduvimos por las calles, y mas tarde paramos a comer. Después de comer seguimos visitando y fuimos a la estación de trenes para ver si había trenes a Skopje, pero solo había uno a las dos de la madrugada así que volvimos a la estación de autobuses para comprar el billete de autobús. Compramos un billete para las 17:45 y después fuimos a visitar un campo de concentración que hay en Nis. Al acabar nos sentamos a beber algo caliente y a esperar al autobús. Cuando dio la hora cogimos el autobús, y hacia las 23:00 estábamos en casa.
Hoy podría ser un día como todos los demás, pero no va a ser así. Decimos hasta luego a Antonella, así que aprovecharemos el día al máximo y luego le desearemos toda la suerte del mundo.




