El viernes a las 09:30 salimos de casa para ir a Pristina (Kosovo), cogimos el autobús 24 y después andamos un poco hasta llegar a las afueras de Skopje, ahí empezamos a hacer autoestop. Nos dividimos en dos grupos, en uno Robin, Katarzyna y Anita y en el otro Sylwia, Antonella y yo. Estuvimos una hora esperando a que alguien parase mientras que el otro grupo consiguió un coche directo a Pristina. En esa hora estuvimos jugando a algunos juegos para matar el tiempo. Al final un señor (dentista) y un amigo nos cogieron hasta la frontera, cuando nos bajamos del coche el señor nos dio 50 euros y no se lo pudimos discutir. Con esto íbamos a tener para todo el fin de semana y así este se ha convertido en el viaje más barato de mi vida hasta el momento. Pasamos la frontera andando y nos pusieron un nuevo sello. Desde la frontera nos cogió otro coche, un chico que hablaba italiano hasta un pueblo. En este pueblo volvimos a hacer autoestop y otro señor que tenía una compañía nos cogió hasta otro pueblo. Al final un coche de militares de KFOR nos llevó hasta Pristina. Nos invitaron a chocolate y café. Dos de los militares eran de Armenia y uno de Grecia. También aprendí historia sobre Kosovo de la mano de Antonella.







Al llegar a Pristina fuimos a por las acreditaciones para el festival. Sin ningún problema y apenas preguntas nos dieron seis acreditaciones una para cada uno, un bolso y el programa del festival. Después fuimos a un bar muy acogedor, y comí “falafel” a primera vista parecía una simple hamburguesa, pan con carne. Pero después estaba buenísimo era verdura no sé lo que era, algo verde y picante y estaba muy bueno. Después fuimos a buscar la casa del chico en la que nos quedamos a dormir. Es un chico de Puerto Rico, al principio nos costó un poco encontrar la casa pero finalmente llegamos, dejamos las mochilas y salimos a estrenar nuestras acreditaciones. Andamos y andamos miramos el mapa, pero no fuimos capaces de encontrar el sitio en el que era el teatro, así que paseamos un rato, bebimos algo en un bar con un sofá comodísimo y después fuimos a cenar algo (burek). Tras la comida fuimos a encontrarnos con Robin y Kataryina a un bar en el que había un concierto del festival. Era la primera vez que un grupo serbio tocaba en Pristina. El concierto estaba bien, pero estábamos cansadas así que al de un rato nos volvimos a casa.










El sábado a la mañana nos despertamos y fuimos a encontrarnos con Robin y Katarzyna. Desayunamos algo y después fuimos a la estación de autobuses para ir a ver un monasterio que está a las afueras de Pristina. Tras un rato llegamos a la parada de autobuses, cogimos el autobús y llegamos al monasterio. Vimos el monasterio y después andamos en busca de un lago que nunca conseguimos encontrar. Todo parecía abandonado y muy pobre. Al final hemos vuelto a Pristina y ahí hemos comido en un italiano (espagueti al pesto). Después hemos intentado encontrar la facultad de bellas artes para ver una obra de teatro del festival pro como empezaba a ser habitual tampoco la encontramos. Decidimos ir a la casa de un amigo de Koen, es la casa en la que Robin y Katarzyna estaban durmiendo. Estuvimos un rato en la casa, y después fuimos a ver un teatro. Lo pudimos entender porque era sin dialogo, estuvo bastante bien. Después fuimos a un bar “Gege” a tomar té, y después a otro a estar un rato ahí “Creme”. Al final estábamos cansadas así que volvimos a casa.




















Hoy a la mañana nos hemos despertado, duchado y salido a desayunar algo. Me he comprado un brick de leche de medio litro un croissant y un plátano, todo esto 90 cents y ha sido el primer dinero de mi bolsillo que he gastado en todo el fin de semana. Hemos estado un rato en un bar desayunando y después hemos ido a ver una letras en las que ponen “New Born”, son de después de la guerra. Después hemos ido al museo de arte moderno, pero cuando hemos llegado estaba cerrado, así que bajo la lluvia hemos andado para ver una estatua que tienen de Bill Clinton. Tras la estatua hemos ido a la estación de autobuses para coger un autobús de vuelta a Skopje, el billete era 5,5€ y ha sido el último dinero de mi bolsillo que me he gastado en este viaje. Al llegar a Skopje Antonella y yo hemos vuelto a casa, hemos comprado comida y hemos cocinado. Ahora descanso un rato y no sé si voy a salir a casa de Matilda y me voy a quedar aquí.