El viernes a la mañana pronto nos despertamos para empezar nuestro viaje. Desayunamos tranquilamente, nos despedimos de Banksy y salimos a por el autobús. En el autobús nos encontramos con Robin y juntos llegamos hasta el final de Skopje. Como éramos cuatro, nos separamos en dos grupos. Yo fui con Robin y Maxime fue con la chica coreana. No tuvimos que esperar casi nada y un chico nos cogió en su coche hasta Tetovo. Ahí esperamos otros cinco minutos y ahí nos llevaron hasta Gostivar. En Gostivar un chico muy majo nos cogió con su camión. Desde el camión se veía todo el paisaje de las montañas macedonias. El chico nos invito a comer así que paramos antes de llegar a Kicevo. Al acabar de comer nos llevo a Kicevo y ahí un grupo de tres amigos nos cogieron a Ohrid. Pero por el camino nos quedamos una hora tomando un café con ellos en Struga. Cuando finalmente llegamos a Ohrid, nos encontramos con Maxime y la chica coreana. La chica coreana se fue a su hostal y nosotros tres fuimos a hacer la compra para la cena y el desayuno. Al acabar la compra fui andando al borde del lago para encontrar un sitio en el que poner la tienda. Encontramos un sitio perfecto, cubierto de arboles y justo en frente del lago, con un pequeño camino que llevaba a la playa. Pusimos la tienda y fuimos a por madera para el fuego. Cuando ya teníamos suficiente nos sentamos y estuvimos un rato con música, hablando, jugando a cartas… Vimos la puesta de sol tras los montes albaneses y empezamos a preparar el fuego. Cuando estaba listo pusimos las salchichas a hacerse y al de poco ya estábamos comiendo. Solo se escuchaba el sonido de las ranas cantando. Nos quedamos toda la noche alrededor del fuego, hablando, comiendo, bebiendo. También estuvimos sacando fotos con la luz. Hasta que vimos la puesta de luna. Tras haber visto la luna salir, la vimos meterse naranja tras los montes albaneses. Cuando ya no había ni luna ni sol y todo estaba oscurísimo bajamos a la playa. Robin se metió al agua cosa que Maxime y yo no hicimos. Al volver a la tienda nos fuimos a dormir.


























El sábado a la mañana me desperté la primera y con el desayuno me fui a una pequeña “península” que había saliendo al lago. Me senté mientras desayunaba y me quede ahí descansando con el sol hasta que los otros dos se despertaron. Cuando se despertaron, desayunaron y después fuimos a bañarnos al lago. El agua estaba perfecta y había un montón de peces. Te tocaban y daban pequeños mordiscos que hacían masaje. Estuvimos un buen rato ahí, en el agua, afuera, otra vez en el agua hasta que volvimos a la tienda a secarnos. Nos quedamos tumbados echándonos una pequeña siesta. Cuando decidimos movernos Maxime y Robin fueron a la ciudad a comprar comida. Yo me quede tumbada disfrutando del sol. Cuando volvieron fuimos primero comimos y después fuimos a por madera y después nos quedamos jugando a cartas y hablando un rato. Volvimos a ver la puesta de sol y nos pusimos a preparar el fuego. Nos inventamos una pequeña plancha y pusimos tomates, pimientos, carne y patatas. Todo quedo riquísimo. Volvimos a sacar fotos, jugar a cartas, beber y esta vez hasta vimos un escorpión. Robin y yo nos quedamos dormidos al lado del fuego hasta que Maxime me despertó y me fui para la tienda.







































Esta mañana también me he despertado la primera y he desayunado en frente del lago. Después he bajado y no me he metido al agua pero me he mojado las piernas y he aprovechado para lavarme la cara y los dientes. Me he quedado un rato en el lago esperando a que los demás se despertasen y después he vuelto a subir. Maxime ya estaba en pie, y cuando Robin también lo ha hecho nos hemos puesto a recoger la tienda y todo lo demás. Nos hemos comido una naranja y cuando estábamos listos hemos bajado a la playa porque Robin quería bañarse por última vez. Al acabar hemos empezado a andar a Ohrid, por el camino se han tomado un café hasta que al final hemos llegado al final del pueblo y hemos empezado a intentar parar coches. Hacia un montón de calor y el sol pegaba muy fuerte. Hemos esperado una hora y ya estábamos un poco desesperados cuando un coche albanes ha parado. Era un señor que trabaja para las naciones unidas y tiene bastante dinero. Nos ha dicho que nos lleva directos a Skopje, aunque el iba a Italia. Por el camino hemos parado a tomar café y helado y después también a comer. Nos ha invitado a todo, y nos ha dicho que cualquier problema que tengamos contactemos con el. Al llegar a Skopje hemos cogido el autobús y hemos vuelto a casa. Hemos saludado a Banksy y me he ido directa a la ducha. Ahora vamos hacer alguna prueba más con las fotos de noche y después peli.

