Esta mañana me he despertado un poco mas tarde, he
desayunado y me he sentado en el jardín a hacer pendientes. Mientras estaba en
ello Grzegorz ha llegado, he hecho algún pendiente más y después he entrado a
casa a cocinar. He hecho pasta con berenjena, champiñones y tomate para los
tres del piso de abajo y el invitado. Al acabar de comer, Awa, Grzegorz y yo
hemos cogido un autobús al centro y de ahí a Shutka. Hoy es un día importante
para los gitanos de aquí, hoy empiezan a preparar la fiesta para mañana. Al
llegar a Shutka había gente matando corderos en la calle. La música sonaba en
la calle, y en una casa hasta tenían puesto a Sabina. Mientras mirábamos las
calles y a la gente, una familia nos ha invitado a entrar a su jardín. Resulta
que la señora hablaba castellano, pero con acento de Sudamérica. Yo me he quedado hablando con la señora
mientras Awa y Grzegorz iban a la casa de enfrente a ver como mataban al
cordero. Era una señora muy amable, me ha contado muchas cosas de su vida, de
cuando era niña. Su padre murió cuando ella tenía ocho años, y es muy difícil para
una madre soltera criar a tres hijos. Al final se caso, y ahora tiene dos niñas
y un niño (bebe). Jasmina, Jastina y él bebe no me acuerdo. Ella no trabaja y
el marido trabaja recogiendo botellas, no tienen mucho pero ella me ha dicho
que son felices. Nunca han salido de Macedonia, pero le encantaría ir a España.
Me ha invitado a entrar a su casa, tienen una sala, una habitación en la que
duermen los padres con los hijos, y una ultima habitación para la abuela.
Afuera hay una pequeña cocina y un baño. Es una casa muy humilde, no tienen
casi nada, pero ella me ha dicho que son felices con lo poco que tienen. Que
tiene mucha suerte porque su marido le ayuda en la casa y con los hijos, pero
aun así es una vida dura. Al final nos hemos despedido y hemos seguido
visitando el barrio.
Hemos escuchado música así que nos hemos acercado, estaba
lleno de niños y había gente tocando música. Un chico se nos ha acercado,
resulta que era gitano pero italiano. Nos ha dicho que podíamos sacar fotos y
ha estado hablando con nosotros. Los niños estaban encantados con las fotos.
Las señoras bailaban, los niños jugaban y la música sonaba por todos los lados.
El chico Italiano me ha dicho que había una niña que hablaba castellano, y me
ha acercado a donde ella. Cuando la niña ha empezado a hablar y he visto que no
tenia acento de Sudamérica se me ha hecho raro, porque aquí los que saben
castellano es por las telenovelas. Así que le he preguntado de donde era, y su
respuesta no ha podido dejarme más atónita. Resulta que la niña gitana que me
encuentro en Shutka en medio de la nada es de Vitoria-Gasteiz. Sus padres se
mudaron ahí y ella ha vivido ahí hasta hace dos años que se mudo a Barcelona.
Hace tres meses vino a Macedonia a visitar a toda su familia, y planea quedarse
un año. Habla castellano, catalán, ingles, macedonio, rom e italiano. Ha sido rarísimo
encontrarme a una vasca en medio de Shutka.
Después de esta historia hemos vuelto a coger el autobús a
casa. Hemos parado en el banco y en la tienda y en casa he hecho huevos fritos
con salchichas y patatas. Al acabar he hecho un poco más de pendientes, y ahora
a la cama porque mañana a la mañana volvemos a Shutka.
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